En dosis moderadas actúa estimulando la circulación, tonificando tejidos y órganos, desparasitando intestinos y protegiendo al hígado.
Capacidad para prevenir ciertos tipos de cáncer.
El fruto es comestible (consumido con moderación) es protector hepático, analgésico estomacal e intestinal, gastrálgico, digestivo y anti parasitario.
Uso exterior como: pomadas, ungüentos y aceites como revulsivo y rubefaciente, anti reumático y gran estimulante circulatorio. También como analgésico.
Como aceite haciendo fricciones sobre la cabeza es estimulante para el crecimiento de cabello.
Habita desde Paraguay y sur de Bolivia hasta La Pampa. Especie típica de la región Chaqueña de zonas serranas en Córdoba.
Usado en dosis medias o altas el consumo de ají irrita todo lo que toca a su paso, desde la boca al ano. Es aconsejable consumirlo sin que llegue a quemar, que estimule sin lastimar.