“Observa detalladamente cada uno de los caminos. Ponlos a prueba tantas veces como creas necesario. Luego pregúntate a ti mismo, y solo a ti mismo, lo siguiente: ¿tiene corazón este camino? Si lo tiene, el camino es bueno; si no lo tiene, no sirve para nada”
PALABRAS CLAVE: centro, espíritu, autoestima, soberbia, Rey, líder, brillo, amante, corazón, ego.
MODALIDAD FIJA: Sostiene un proceso.
ELEMENTO FUEGO: aries es el fuego que proviene de las entrañas. Leo es el fuego de la pasión, del corazon.
PLANETA REGENTE: EL SOL.
El mundo cálido e interiorizante de cáncer ha generado un centro que comienza a irradiar hacia afuera. Aparece una singularidad autoconsciente, un foco de percepción, un centro de identidad. Ha nacido el yo, la sensación intransferible de sentir que uno es uno y no otro. la irradiación energética que surge a partir de este punto central provoca una reverberación en el entorno; algo se muestra ante otros e, inconscientemente, busca un feedback, busca ser reconocido, mirado. Esta instancia organiza la realidad desde una especie de oficina central a la que toda la información del entorno es remitida; por lo tanto es una instancia organizadora, que da coherencia interna a la multitud de datos inconexos y cambiantes del afuera.
Respuesta Psicológica
Cuando la energía de Leo se encarna en un mamífero autoconsciente, es decir un ser humano, el ser se empieza a sentirse especial, importante, singular, único. De hecho, lo es, el problema es que el ego funcional puede transformarse en egocentrismo o narcisismo disfuncional. Leo implica identidad confianza y autoestima. Su especialidad radica en expresar natural y generosamente lo que tiene para dar. En el cuerpo Leo tiene que ver con el corazón, esa bomba hidráulica que, con sus constantes latidos, hace circular la sangre (la energía) por todo el sistema. El ego es especialista en conformarse a sí mismo, y los seres humanos que no somos solo el ego, pero lo escuchamos demasiado buscamos, consciente o inconscientemente, situaciones y testigos que nos confirmen esa ilusión. Cuando algo no sale como el ego desea, ataca a todos aquellos que no confirmen su identidad que puede ser la de un gran genio o la de una víctima desgraciada. El trabajo de desactivación del ego requiere identificar estos caprichos que provienen de observar el mundo desde un lugar central fijo e inamovible. El proceso hacia una identidad móvil nos lleva un contacto profundo con otro nivel de nosotros: el sí mismo, según Jung, el yo superior; de la metafísica, el espíritu. El trabajo con la cualidad leonina es dejar de satisfacer los deseos del ego, para encontrar el centro, a través del camino conectado con el corazón.
La persona de Leo tiene cualidades de líder. El líder natural es aquel que, con su presencia centrada, irradia la vitalidad y la fuerza necesaria para que quienes están a su alrededor saquen lo mejor de sí mismos. Las actividades artísticas y expresivas son ideales para quienes tienen el sol en Leo o para todos los que deseen desplegar estas cualidades.
En luz o en sombra
Cuando las cualidades de Leo están en luz, la persona da lugar a la expresión desde el centro de su ser, goza de autoestima sin soberbia, es apasionada, Busca desde su corazón abierto, es generosa sin estrategias ni manipulaciones. Como el sol, que se va quemando a sí mismo, Leo no pretende llamar la atención, sino simplemente ser Quién es. Cuando está en sombra, la persona no puede reconocer su capacidad de brillo y liderazgo. Es probable que proyecte estas cualidades en otros, a quienes percibe admirables. La soberbia o la búsqueda de reconocimiento excesiva pueden también ser manifestaciones de la sombra de Leo. Puede haber, además, una sensación de estar apagado, sin pasión, sin sentir el calor en el pecho, sin el corazón que bombea para que la sangre circule.
CASA 5
Es el área que representa la relación con las propias creaciones. Por eso es la casa de los hijos y de las artes, de todas aquellas producciones que son una expresión del ser. También puede representar a Los amantes, en todas sus manifestaciones. En esencia, un amante es alguien que ama, que pone el corazón, que se expresa tal cual es.
Dimensiones del ser
Espíritu: sí mismo, yo superior, sol espiritual.
Mente: ego, autoconciencia, intuición, coherencia, brillo intelectual.
Emoción: pasión autoestima, generosidad, dignidad, honorabilidad, vitalidad, egocentrismo, carisma.
Materia: fuego, corazón, sol.
“Atrévete a irradiar tu vitalidad desde el centro de lo que genuinamente eres”